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sábado, 8 de marzo de 2014

Evite dolores y molestias relacionadas con el piano

Postura correcta al piano

Desarrollar y mantener una postura correcta al piano es una necesidad, a pesar de lo tentador que sea encorvarse casualmente frente a las teclas. Sea consciente de su postura al piano hasta que se convierta en un acto instintivo; sentarse correctamente al piano puede mejorar su experiencia con el instrumento ya que reducirá dolores y tensiones y le ayudará a:
  1. Llevar una mejor dinámica al tener un mayor control sobre las articulaciones

  2. Cambiar suavemente sobre grandes intervalos con una mayor flexibilidad.
  3. Controlar los nervios en el escenario: Trate de conseguir una posición cómoda y habitual; la familiaridad puede darle mayor confianza en el escenario y promover la memoria muscular.

Mala postura al piano

Una mala postura al piano puede pasarle factura tanto en su técnica como en su salud. La mala circulación pone mella en su resistencia y flexibilidad; los dolores y molestias desalentadores que surgen de la postura del piano podrían convertirse en trastornos graves. Tan fácil como es perderse en la música, si toca el piano durante largos períodos, tome descansos para hidratarse y hacer estiramientos, por lo menos una vez cada dos horas.
  1. Posibles dolores 

    Experimentará un período de ajuste en el que su postura puede parece poco natural y forzada, lo cual puede causar algo de dolor muscular en los siguientes lugares:
    • Entre los hombros
    • Parte trasera del cuello
    • Parte superior de los brazos
    • Parte baja de la espalda
    • Músculos de la pantorrilla y del tobillo (por el pedal)
    • Antebrazo
    • E incluso fatiga en los músculos de los dedos.
    Para los que tocan por lo menos tres veces por semana, estas molestias suelen desaparecer al final del primer mes con una postura adecuada.

jueves, 6 de marzo de 2014

Trabajar y estudiar: ¿Cómo puedo estructurar y aprovechar mejor mis sesiones de práctica ?

Esta puede ser la principal diferencia que separa los estudiantes adultos de niños: la estructuración de nuestro limitado tiempo en sesiones de práctica coherentes y útiles. Después de todo, algunos días pueden estar tan ocupados que hasta la hora de dormir no nos damos cuenta que ni almorzamos. Debido a que la cantidad de tiempo de estudio puede ser tan limitada para un adulto, es importante centrarse en la calidad del tiempo de esa práctica.

Independientemente de cuando tiempo practiques, el aspecto más importante de la práctica es la atención plena. Así que incluso si sólo dispones de 10 minutos para practicar digitación,por ejemplo, toda la atención debe concentrarse en la práctica de las técnicas individuales requeridas.

El caso del estudio de violín

Por supuesto, es muy difícil tener un conocimiento integral y controlar cada detalle de tu forma de tocar al mismo tiempo. El hábito de la mejor práctica es elegir un área de enfoque, como la digitación, y crear una intención antes de empezar a jugar. Por ejemplo, " para esta canción , voy a asegurarme de que mis dedos estén en posición de afinación" Para después decir: "ok , ahora voy a prestar atención a la cantidad de arco que estoy usando para estas notas rápidas " . Al aclarar y focalizar tus intenciones antes de empezar a tocar, estás concentrando tu esfuerzo en los centros de coordinación específicos. 

La belleza de la práctica  "a conciencia" es que todo en lo que te habías concentrado continuará manifestándose durante el resto de tu práctica y mejorará en general tu nivel de ejecución mucho más rápido que una práctica "fuera de foco".

El conocimiento consciente engendra conocimiento inconsciente, que a su vez engendra la precisión.

viernes, 7 de febrero de 2014

Los conocimientos aplicados a la interpretación

Nos encontramos en la era de la información. Grandes cantidades de datos de rápido y fácil acceso nos rodean, sobretodo en inglés y a partir de las las herramientas tecnológicas de las que disponemos. Toda esta magnitud parece inabarcable en muchas ocasiones y nos impide ver algunos problemas graves que sufre en general la información:

  • Disponemos de una gran abundancia pero, ¿es de calidad?.

La realidad nos muestra que las generalidades abundan, pero no el rigor y la concreción.
Los músicos en este sentido tenemos dificultades cuando queremos investigar cuestiones interpretativas, generalmente relacionadas con alguna obra a tocar.
Una obra es una compleja red de estratos superpuestos e interrelacionados que debemos entender para poder dar un sentido interpretativo coherente. En este sentido, conocer una obra es conocer:

el lenguaje musical: todos los símbolos escritos en la partitura

su contexto histórico, social, filosófico, artístico, etc

su compositor; su vida, sus características personales y de la manera en que se reflejan en su obra general y en la obra concreta que nos ocupa

la obra en sí; sus características estructurales, melódicas, armónicas, etc.

la técnica a aplicar en ella; la coherencia con su estética - momento histórico.

el instrumento: su funcionamiento, su técnica general y específica aplicada a un fragmento musical concreto 

También significa conocernos:

a nivel emocional/psicológico: conocer cómo y porqué elegimos e interpretamos todos los puntos anteriores y los tomamos como base creativa para una interpretación personal y de calidad. Aprendemos la manera de unir las emociones a factores estructurales, armónicos, de fraseo, etc. La música entonces no se muestra como un arte oscuro ya que el conocimiento del texto musical, de sus convenciones y particularidades nos permite interpretarlo correctamente.

a nivel corporal: se trata de desarrollar la consciencia de nuestro propio cuerpo, de los movimientos, de nuestra energía.



Aunque pueda parecer excesivamente complejo, la mayoría de los puntos son tratados desde el comienzo de los estudios musicales y de manera individualizada. Los profesores los adaptamos a:

la edad del alumno

sus capacidades

sus conocimientos previos

sus intereses

el tiempo de estudio que pueden dedicar

La información es selectiva

Encontramos algunos temas repetidos hasta la saciedad (lease compositores y obras concretras) y otros de los que apenas existe información. ¿Somos la sociedad del conocimiento o del interés y la popularidad?.

Se puede imaginar que conformarse una idea ajustada de todos los temas anteriores es ya de por sí complejo, pero encontrar los materiales específicos para ello resulta económicamente costoso y difícil; se convierte en una labor más de investigación que podríamos añadir a la lista.

Podemos concluir que cuando enseñamos a interpretar estamos enseñando un arte, no una ciencia. Nos encontramos inmersos en una alta subjetividad a la que proporcionamos coherencia y valor artístico basandonos en el conocimiento. Y si este conocimiento se muestra difícilmente accesible y normalmente incompleto, podemos imaginar que las personas que no dediquen mucho tiempo, esfuerzo y recursos no podrán llegar a emprender el camino de un conocimiento realmente fundamentado y personal.